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Historias no tan mínimas

Por Jorge Luis Scherer

Warren Beatty en Reds
Warren Beatty en Reds

ROJOS

Que el himno oficial de la Segunda Internacional Socialista, la canción del proletariado, fuera interpretada en una ceremonia de los premios Oscar de Hollywood, fue todo un acontecimiento por cualquier lado que se le mire. Porque dentro del cine, de las películas, las libertades son diferentes a la realidades. Esto sucedió cuando los extraordinarios comediantes Jack Lemmon y Walter Matthau , abrieron el sobre correspondiente al mejor director de 1981 y nombraron a Warren Beatty como el ganador, por su película Rojos, y los primeros compases de La Internacional acompañaron su llegada al escenario. Rojos (Reds), se alzó con tres premios Oscar, además de premiar al realizador, una estupenda Maureen Stapleton, en el papel de la activista Emma Goldman, se llevó el de mejor actriz de reparto, y el gran iluminador italiano Vittorio Storaro, ganó el de mejor Fotografía.
La apuesta de Beatty había sido muy arriesgada. Llevar al cine los momentos más destacados de la vida del periodista y escritor comunista John Reed, escribir el guión junto al comediógrafo de izquierda Trevor Griffiths, producir el filme, dirigirlo y poner su rostro amado por millones de norteamericanos , desde los tiempos de Esplendor en la Hierba, para representar al único americano sepultado con honores en el Kremlin.

El Gran Dictador (1940)
El Gran Dictador (1940)

CENSUREN A CHAPLIN

Cuando alguien quiera saber sobre los grados de estupidez humana, sólo hay que revisar los anales de la censura o sus intentos de coartar las expresiones artísticas. En 1896, a los pocos meses de la primera proyección de los hermanos Lumiere, se dio el primer acto de censura cinematográfica. En 1911 Suecia ya contaba con un departamento de censura. Pero veamos algunas cosas curiosas: El Pibe(The Kid) 1921 de Charles Chaplin, estrenada en plena época del cine mudo, tiene una divertidísima escena donde el chico (Jackie Coogan) a piedrazos limpios rompe vidrios de ventanas en el barrio, para que minutos después pase Carlitos (quien adoptó al pequeño), ofreciendo a los damnificados la reparación de los cristales, obviamente cobrando el trabajo. El estado de Illinois de Norteamérica encontró la escena inadmisible por su mal ejemplo a la sociedad e hizo fuertes demandas para que se corten del filme las partes del chico rompiendo vidrios.

– Chaplin, fue el cineasta que despertó más polémicas durante la primera mitad del siglo XX. Tiempos Modernos (1936), fue tildada por muchos como una obra ideológica contra el pujante capitalismo y donde, según los detractores, se veía a las claras la vena comunista de este feroz crítico del maquinismo, y del trabajo en serie de las fábricas. El jefe del FBI, Edgar Hoover, lo ficho y lo incluyó en la lista de “los artistas más peligrosos del país”. Sin embargo, fue El Gran Dictador (1940), esa extraordinaria parodia sobre Hitler, sus secuaces, y Mussolini, la que causó una verdadera revolución en el mundo entero. Si bien el presidente Roosevelt fue al estreno, le manifestó a Chaplin que la película le traería grandes problemas políticos y diplomáticos. En España, el generalísimo Franco ya tenía prohibida su exhibición de antemano, dado que por un decreto de 1937 había vetado todas las películas de Chaplin. Recién con la muerte de Franco, en 1975, las películas de Chaplin volvieron a España. La cabeza podrida del llamado “generalísimo”, privó a todo un pueblo, por casi 40 años, de uno de los más grandes artistas de la humanidad. En la Argentina, como en tantos otros países que especularon con los resultados del conflicto bélico, los presidentes Roberto Ortíz y su sucesor Ramón Castillo, hicieron todo lo posible para demorar su estreno y sus sucesores, los presidentes de facto Pedro Ramírez y Edelmiro Farrell, directamente no autorizaron la exhibición. Recién en 1945,con Alemania derrotada la película llegó a a los cines.

Cuando las tropas aliadas ingresaron a la residencia particular de Hitler, en el registro de proyecciones de filmes figuraba que Hitler había visto El Gran Dictador en dos oportunidades. Cuando Chaplin se enteró , exclamó: ¡ Daría lo que fuera por saber lo que pensó!.

Chaplin, ya era un tábano consagrado como crítico de las sociedades, cuando en 1947, pone el acento en una comedia negra que había sido imaginada en sus comienzos por Orson Welles, pensando en ese famoso asesino de mujeres llamado Landrú. Chaplin adquiere de Welles , por 25 mil dólares, la idea del personaje, pero crea una personalidad criminal mucho más complejo que Landrú (quien sería llevado al cine por Claude Chabrol en 1963), lo llama Monsieur Verdoux. Este barba azul, asesino de viejas solteronas, aparece también como una víctima de una sociedad capitalista que le ha fallado, que le ha mentido publicitando el progreso “el gran sueño americano”, y que en poco tiempo la depresión económica-financiera lo ha dejado sin trabajo y sin esperanzas. Cuando se estrena Monsieur Verdoux , habían pasado sólo dos años del fin de la guerra, con sus asesinatos en masa. Entonces Chaplin le hace decir a Verdoux: “Asesinar a una persona hace de uno un canalla, asesinar a millones convierte héroes. Las cantidades santifican”.

Cuando llegó al estreno de “Candilejas” su última producción en suelo norteamericano, la presión de los “cazadores de” brujas” (comunistas y sospechosos de serlo) lograron que el filme solamente se estrenara en Nueva York. Los exhibidores de Hollywood y en todo el estado de Los Angeles, le dieron la espalda al “infiltrado comunista”. Por no ser estrenada en Hollywood, según las normas, no pudo competir por los premios Oscar. No les importó que Candilejas fuera una película inocente en su ideología, sólo mostraba la historia de un viejo artista de varieté en decadencia. La revancha era contra este diminuto inglesito que vivió durante 40 años en las tierras de Norteamérica. Tuvieron que pasar 20 años para su estreno en Los Angeles. Corría 1972, Chaplin fue reivindicado, recibió un Oscar honorífico y Candilejas obtuvo el Oscar a la mejor banda sonora, sí, a 20 de su estreno.

Jacques Tati sin su pipa
Jacques Tati sin su pipa

JACQUES TATI SIN SU PIPA.

Cuando dijimos que la estupidez es el elemento principal de la censura, de la autocensura y de normativas ajenas al sentido común, no hay posibilidad de equivocarse. En este caso veamos como se llega al fácil camino del ridículo. Hay perfiles que no pueden olvidarse, el de Jacques Tati, es tan elocuente que resulta inolvidable. Su pequeño sombrero, su larga y puntiaguda nariz y su recta y delgada pipa. En 2009, por entonces el genial Tati estaba difunto, una empresa que se ocupa de la publicidad en el metro y autobuses de París, modificó un aviso con la imagen del popular actor y cineasta, porque la ley antitabaco francesa no les permitía anunciar tabaco o productos relacionados, en las carteleras y audiovisuales. La empresa en cuestión no tuvo mejor idea que convertir la pipa del personaje de Tati, Monsieur Hulot, en el afiche de la película Mi Tío (1958), en un molinillo de color amarillo. La imagen original había sido escogida por la Cinemateca Francesa para anunciar una exposición de Tati .Por suerte, las entidades de realizadores cinematográficos y de críticos no se fumaron esta imbecialidad y consiguieron, después de una larga polémica en todos los ámbitos de la sociedad, que Tati volviera a tener su inefable pipa.

Sin embargo, la ley antitabaco ya había generado varias polémicas sobre figuras ilustres de la France. La famosa foto de André Malraux, tomada por Gisele Freund, fue destinada a un sello postal pero le eliminaron el cigarrillo en los labios. Un fumador empedernido, como Jean-Paul Sarte, fue víctima de la Biblioteca Nacional de Francia que para una exposición dedicada al filósofo le borró del cartel de promoción el cigarrillo de entre los dedos. ¿ Qué habrán hecho los franceses con tantos documentales grabados del pensador,donde se veía que nunca dejaba de fumar?.

Rosebud, la palabra más famosa del cine
Rosebud, la palabra más famosa del cine

ROSEBUD, LA PALABRA MÁS FAMOSA DEL CINE

William Randolph Hearst, era uno de los hombres más poderosos de Estados Unidos cuando el joven Orson Welles se puso a filmar El Ciudadano (Citizen Kane). Hearst, apenas supo que el personaje principal del filme (Charles Foster Kane), ideado por Welles y el guionista Herman J. Mankiewicz, estaba inspirado en su vida, arremetió con todo para evitar el estreno del filme. Utilizó su monopolio mediático de periódicos, estaciones de radio y agencias de noticias , y compró influencias políticas y empresariales para detener el proyecto de Welles, que contaba con el respaldo de los estudios RKO Pictures. Hasta Louis Mayer, cabeza del mítico imperio cinematográfico MGM, llegó a ofrecer 800 mil dólares por el negativo para que se destruyera. Los actores también sabían que habría venganza del poderoso Hearst. Joseph Cotten, el principal actor de reparto del filme, nunca más fue nombrado en los medios del poderoso magnate, y Welles apareció, fuera de las páginas de espectáculos, pero para ser tildado de comunista y homosexual. Hearst tenía la sangre en el ojo, además de exhibirlo en sus logros y miserias, se había incluído la palabra Rosebud y Hearst sabía que eso era algo muy íntimo. La rubia actriz Marion Davis, era la amante de Hearst, pero también era amiga de la novia de Herman J. Mankiewicz, el guionista que trabajaba con Welles. Y los secretos nunca son bien guardados, y Marion le contó a su amiga que manejaba códigos con su amante, como cuando él le decía ¿cuándo me vas a dar tu Rosebud (pimpollo de rosa)?.
La película se estrenó en 1941 , bajo el control absoluto y el corte final de Welles. Solamente obtuvo el Oscar al mejor guión, que compartieron el director y Mankiewicz.

INTRIGA INTERNACIONAL.(North by Northwest) 1959, de Alfred Hitchcock. En esta película, los cerebros de la censura, aceptaron en la edición del filme la propuesta que el galán Cary Grant le hace a Eva Marie Saint,, pero rechazaron de la secuencia original la respuesta de la bella rubia al seductor de Cary, cuando le dice :“I never make love with an empty stomach” (Nunca hago el amor con el estómago vacío). En su reemplazo quedó:”I never discuss love on an empty stomach “ (Nunca discuto de amor con el estómago vació). Es poco creíble cuando decían que se trataba de una simple sutileza.

CASABLANCA(1939) dirigida por Michael Curtiz. Los acuerdos firmados entre Franco y Hitler impedían que determinada literatura, obras de teatro, cine y otras expresiones artísticas, llegaran al público español. Recién con el final de la segunda guerra y el desmoronamiento del nazismo, Casablanca pudo estrenarse en España, sucedió en 1945.

MOGAMBO (1953) dirigida por John Ford
MOGAMBO (1953) dirigida por John Ford

MOGAMBO (1953) dirigida por John Ford. Dos historias curiosas se desprenden con el estreno de esta película. La primera sucede en España, cuando la censura solamente daba autorización al estreno si se realizaban modificaciones en los diálogos, lo que hizo que también se modificara la historia. Grace Kelly protagoniza a una mujer casada que junto a su esposo contratan los servicios de un guía y cazador, Clark Gable, para fotografiar y filmar gorilas en Africa. En el transcurso de la expedición ambos se enamoran. Los censores no podían permitir que una mujer casada, que para colmo viaja con su marido, se enamore de otro hombre. Dado que la película iba a ir a los cines doblada al español, no tuvieron mejor idea que cambiar el sentido de los diálogos y de esta manera, el esposo pasó a ser el hermano. Claro que los “genios” de la censura no se percataron que los hermanitos además de dormir en la misma carpa, cada tanto se daban unos besos en la boca. Para el público, que se percataba de esta relación incestuosa, pensó que la película misteriosamente se había escapado de la ferrea censura.
La otra historia con Mogambo es bien Argentina. En 1955 el gobierno peronista sufría de constantes amenazas de golpes de estado. En el programa radial de Delfor, “La revista dislocada”, parodiaban los movimientos de tropas, teniendo como fuente inspiradora la película Mogambo. En uno de los sketches, cuando había ruidos de golpe, se preguntaba: ¿Quién anda por ahí? Y la respuesta no se hacía esperar:“Deben ser los gorilas deben ser, que andarán por ahí”.
Y así fue como los contra al peronismo quedaron bautizados como “gorilas”.

CAMAS MATRIMONIALES En las décadas del 40 y 50 el famoso código Hays que regulaba en el cine norteamericano hasta en la duración de los besos . Fijaba que los matrimonios podían dormir en la misma habitación pero en camas individuales y separadas por una mesa de noche. Así lo hacían la blonda Doris Day y Rock Hudson, que se entregaban a los dulces sueños luciendo pijamas impecables, Spencer Tracy y Katherine Hepburn, y tantas otras parejas de esos años.

El Proscripto (TheOutlow) 1943
El Proscripto (TheOutlow) 1943

HOWARD HUGHES, el excéntrico millonario, incursionó en el cine como director y productor de El Proscripto (TheOutlow) 1943, donde tenía como arma seductora para los públicos a una hermosa debutante Jane Russell. Según el Código Hays, Hughes no podía estrenar la película si no cortaba las partes en que la infartante morocha dejaba ver sus prominentes pechos que explotaban la blusa. Hughes no aceptó el tema con facilidad, e hizo un estudio sobre los pechos de otras sensuales estrellas como Lana Turner y Hedy Lamarr, entre otras, que habían pasado sin problema el ojo de la censura. Las mediciones y estudios de Hughes resultaron gratos de analizar, pero no prosperaron ante los hombres de las tijeras, que le otorgaron un permiso de estreno limitado en 1943, dos años después de haberse finalizado. Hughes que de marketing sabía bastante, puso en la portada del afiche a la sex symbol de Russell, y frases como: “La película que no pudieron detener”.

STALIN, BORRÓN Y CUENTA NUEVA

Octubre, el gran trabajo fílmico de Serguéi Eisenstein tenía fecha de estreno para las festividades del décimo aniversario de la Revolución Rusa. Pero faltando poco para la compaginación final, el sucesor de Lenin, el camarada Joseph Stalin, dijo que había que borrar del filme todas las imágenes de su enemigo León Trotski, quien ya había caído en desgracia. Esta nueva compaginación hizo que Eisenstein tuviera que cortar 1.600 metros de película, una misión que le llevó cinco meses de trabajo. Finalmente, el estreno tuvo que realizarse en 1928.
Seguramente, sin decirlo en voz alta, el público pensó en esa ausencia del fundador del Ejército Rojo.

¿QUO VADIS?

Muchas películas del cine norteamericano, han tenido por costumbre mostrar usos y costumbres de otras épocas como mejor le convenía a sus fines comerciales. Hasta un género propio como es el western, se ha visto tergiversado en muchos de sus sentidos. Desde los sombreros bien cancheros, las relucientes cartucheras, y el precio uniforme del wisky en todos los estados y pueblos de la nación, ¿alguna vez vio que alguién pregunte el precio?. Con las historias de la antigua Roma ha sucedido lo mismo. En ¿Quo Vadis? , filme de 1951, dirigida por Mervyn LeRoy, basado en el novela homónima de Henryk Sienkiewicz, la historia se desarrolla durante los tiempos del tirano y extravagante emperador Nerón, quien además de matar a su propia madre y a su hermanastro, y al que siempre se lo recordará por ser el incendiario de Roma, fue también el principal perseguidor de los cristianos. En la película, los ciudadanos romanos que tenían la fe cristiana eran muertos por crucifixión o arrojados a las fieras, pero la verdadera historia dice que los ciudadanos romanos convertidos al cristianismo podían ser ejecutados por decapitación, como San Pablo, pero nunca por los tipos de muertes que muestra el filme. Pero hay otro error histórico más importante. En el decorado del filme aparece el Coliseo, lo cierto es que Nerón vivió entre los años 37 y 68 de nuestra era, pero resulta que el Coliseo recién comenzó a ser construido en el año 70 por el emperador Vespasiano y se inauguró diez años después.

LA GRAN ILUSIÓN (1937) Esta gran película realizada por el francés Jean Renoir, es uno de los emblemas del pacifismo en el cine, como Sin novedad en el frente, y otros notables filmes. Goebbels, el temible ministro de propaganda de la Alemania nazi, no sólo detestaba esta película sino que vio a su director como un enemigo ideológico. Pero del otro lado del Atlántico, en la liberal Norteamérica, La Gran Ilusión no se exhibió hasta 1958. La ideología pacifista de la película era sin duda el gran enemigo de los gobernantes. Si bien la historia transcurría en tiempos de la Primera Guerra Mundial, parece que no resultaba conveniente que un piloto francés capturado (Pierre Fresnay) por los alemanes, hiciera amistad con el comandante del campo de detenidos (E. von Stroheim). Además, no convenía mostrar el buen trato que había en el campo hacia todos los prisioneros, y que se expusiera que fueron los gobiernos y no los pueblos quienes convirtieron en enemigos a dos naciones amigas.

LA PATRULLA INFERNAL (Paths of Glory)- 1957 – Fue dirigida por Stanley Kubrick, pero su existencia se debe en gran parte a la intervención de Kirk Douglas, quien consiguió la aprobación del guión en el estudio que iba a poner los dólares.
Esta también es otra historia pacifista en tiempos de la Primera Guerra Mundial. El episodio generador fue conocido como “Los fusilados de Marne”, novela publicada en 1935. Aquí nos encontramos con un general del alto mando francés que utiliza una batalla para promover su ascenso, sin importar la cantidad de vidas que iban a perderse en una avanzada de las tropas galas. La derrota era inevitable, la posición alemana era irrebatible. El general considera entonces que hubo cobardía de sus soldados, y hace fusilar a tres de ellos, previo y falso juicio, como medida ejemplificadora. La película fue prohibida en Francia por “antimilitarista”, y recién se autorizó su exhibición 18 años después, en 1975.

LA PATRULLA INFERNAL (Paths of Glory) - 1957
LA PATRULLA INFERNAL (Paths of Glory) – 1957

BUÑUEL: “SOY ATEO GRACIAS A DIOS”

El diario pontificio L´Observatore Romano había catalogado al español Luis Buñuel como el director más blasfemo de todos los cineastas. Sus películas como La Edad de Oro, Viridiana y Simón del desierto, habían pegado fuerte a la comunidad eclesiástica. Si bien su primera obra surrealista Un perro andaluz (1928), realizada junto a Salvador Dalí, causó conmoción por el tratamiento desmesurado de las imágenes, para una época bastante pacata, La Edad de Oro (1930), se convierte en un emblema anticlerical y un homenaje al marqués de Sade. Los disturbios que se originaban en las funciones en París, hicieron que la película fuera prohibida y sus copias secuestradas, apenas cinco días después de su estreno. Volvió a ser exhibida en Francia 50 años después, al igual que Nueva York, que la exhibió en 1980. En la España de Franco, Buñuel fue mala palabra por 40 años.

LONGEVOS ERAN LOS DE ANTES

En el mundo del cine mundial, nunca hubo otro más longevo que el director portugués Manoel de Oliveira, hoy de 106 años, y aún activo por esta pasión de las imágenes en movimiento. Fue ganador de la Palma de Oro en Cannes, el León de Oro en Venecia y una decena de premios importantísimos. Nació en diciembre de 1908.
Si uno piensa en su interpretación como Melanie Hamilton en Lo que el viento se llevó (1939), o la enamorada de Errol Flynn en El Capitán Blood (1935), cuesta imaginarse que esta principalísima actriz, Olivia de Havilland, aún comparta este mundo. El primer día de julio cumpliría 99 años, su hermana, Joan Fontaine, tenía 96 años cuando falleció en 2013. Ambas habían nacido en Tokio, Japón.
Luise Rainer, la primera actriz que ganó dos premios Oscar consecutivos: El Gran Ziegfeld (1936) y La buena tierra (1937), murió el último 30 de diciembre a los 104 años. Había nacido en Alemania el 12 de enero de 1910.
Kirk Douglas, el último gran héroe del cine, también cumpliría 99 años el 9 de diciembre próximo. La rubia más amada en los 50 , Doris Day, el 3 de abril cumpliría 91 años. Mientras que hace pocos días fallecieron el galán francés Louis Jordan, a los 93, y una de las mujeres fatales del cine negro, Lizabeth Scott , a los 92.
Otros actores longevos, fueron: Ernest Borgnine, muerto a los 95 años en 2012, y Mickey Rooney , fallecido el año pasado a los 93.
Lamentablemente, cuando estas figuras abandonan la pantalla, no siempre por decisión propia, la prensa solamente los recuerda cuando llega el tiempo de la necrológica.

Artículo realizado por Jorge Luis Scherer para Ultracine.

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