Christian Petzold: El ojo que remueve

Por Jorge Luis Scherer

Cuántos silencios hay en los personajes de Petzold, cuánta desesperación contenida. Y los pueblos, que parecen sin pobladores. Y los caminos, que paradójicamente acentúan la inmovilidad, la soledad del viajero. Y los que están fuera del mundo, Christian Petzold, el realizador más importante del nuevo cine alemán, de una concepción crítica al neoliberalismo, a la vida moderna y de los trágicos pasados inmediatos, remueve con su ojo indagador, mete el dedo en las llagas, y lo hace sin dar demasiadas explicaciones, sus personajes hablan poco, pero dicen mucho. Los espacios, los sonidos, las miradas perdidas, los fantasmas que acechan, todo lo intangible cuenta las historias.

Siete largometrajes estrenados en cines europeos, aquí nos ha faltado un par de ellos, todos de una gran solidez. Algunos documentales de su primera época como autor y director, y los estupendos trabajos para la televisión germana, como su Algo mejor que la muerte, del tríptico compuesto por tres largometrajes que lleva el nombre de Dreileben (2011) y donde los otros dos largos estuvieron a cargo de sus colegas de la Escuela de Berlín, Dominik Graf y Christoph Hochhausler, conforman en Petzold una filmografía no vasta, pero sí contundente.

Esa contundencia en su cine tiene que ver también por el grupo de talentosos colaboradores que desde hace años están a su lado. El creativo cineasta Harum Farocki, muerto hace pocos meses, fue compañero de estudios de Petzols en la Deutsche Film-und Fernsehakademie de Berlin, y se hicieron amigos entrañables. Farocki, quien había alcanzado un alto nivel profesional como documentalista ,enfocado en lo antropòlógico, y sobre críticas a la sociedad consumista, el abuso de poder, las guerras, y los efectos de la bomba napalm en su gran trabajo, El fuego inextinguible (1969), fue una pieza fundamental en el tratamiento de los guiones en todos los filmes de Petzols. También hay que considerar al iluminador Hans Fromm, al igual que el músico Stefan Will, ambos colaboran con el cineasta desde su opera prima.

Nina Hoss (39), quien sin ninguna duda es una de las actrices más interesantes y talentosas del cine mundial, comenzó a trabajar con Petzold a partir de la película para televisión Toter Mann de 2001. Ahí cumplió con el papel protagónico, como lo haría después en cinco largometrajes. Solamente no actuaría en el tercer largo de Petzold, Fantasmas (Gespenster) 2005 y en la Tv movie Algo mejor que la muerte (2011), mencionado anteriormente, porque el personaje femenino de la historia debía ser una joven de unos 20 años. Petzold , parece estar cada vez más fascinado por esta actriz, que además de los grandes trabajos en sus películas y de su mirada gélida y enigmática, ha dejado su impronta en filmes de otros realizadores como Anonyma, una mujer de Berlín , dirigida por Max Farberbock. Según Petzold, Nina Hoss es sumamente creativa, recrea a sus personajes y los convierte mucho más verosímiles e interesantes que lo marcado en el guión. Tanto involucra esta fascinación del director, que para los dos últimos filmes Bárbara y Ave Fenix, las historias fueron escritas y desarrolladas pensando en el rol de ella.

EL ESTILO Y LOS FANTASMAS DE PETZOLD

Petzold tiene un estilo muy marcado, es de esos directores que uno puede reconocer en solamente un par de secuencias. La metáfora visual es uno de sus recursos más sobresalientes, también resulta interesante destacar que este director no entra en el juego de las obviedades técnicas para obtener determinados resultados, cosa bastante común en el cine norteamericano.

Sin embargo, Petzold es un hombre de rituales, que los practica en casi todas sus películas. Por ejemplo: la secuencia inicial de cada filme, tiene alguno de los protagonistas viajando en automóvil (Wolfsburg, Fantasmas, Triángulo, Ave Fénix) en la primera secuencia de Yella viaja en tren y en Bárbara es un ómnibus quien lleva a la dra. Bárbara hasta la puerta del hospital. El automóvil es la representación de un mundo moderno donde la persona está con su soledad, en ese habitáculo reflexiona, se angustia, canta, llora o huye de su pasado.

Dijimos que el compositor musical Stefan Will está con Petzold desde la primera hora, pero a diferencia de otros realizadores que hacen de la música un elemento destacado para llegar a la emoción, Petzold , es sumamente moderado en la utilización de la música incidental, pero sí recurre siempre a la música que se da en la historia como parte de la vida diaria, la que escuchan los personajes en el auto, en un bar, en la radio de su casa o en algún comercio que transitan. Sin embargo, como buen estudioso de los ambientes, se nutre de los sonidos, algunos muy sutiles y otros que actúan como anticipos de lo trágico, por ejemplo: el fuerte tronar de un avión a reacción, que se escucha, pero no se ve, en películas como Yella y Triángulo, o el graznido de un cuervo en varias de sus películas, que al decir de un proverbio japonés: ”presagia alguna calamidad”. El director ruso Andrey Zvyagintsev, introduce también el graznido de un cuervo en la secuencia inicial de su filme Elena, anticipando la desgracia que se avecina.

SEGURIDAD INTERIOR

SEGURIDAD INTERIOR

LOS FUERA DEL MUNDO

SEGURIDAD INTERIOR (Die innere sicherheit) 2000. Es la opera prima de Petzold ; muy interesante en lo narrativo y lo visual, pero además resulta casi imprescindible para conocer las inquietudes cinematográficas de este autor, porque Seguridad Interior tiene todo lo que luego veremos en su filmografía completa.

La joven actriz Julia Hummer en el papel de Jeanne, es el centro de una historia que comienza en una playa en Portugal. Los primeros sonidos son los graznidos de gaviotas, en las siguientes películas serán de cuervos, y el mar, un mar verde que se agota en arenas casi blancas. Jeanne está sola, se acompaña con la música de la fonola de un bar. Un chico se le acerca y fuman un cigarrillo. Vemos que ella no cuenta mucho, oculta, no responde. Aparecen los padres, casi desesperados, en su búsqueda, la retan. Suben al auto y huyen. En poco tiempo sabremos que los padres viven en la clandestinidad. ¿Son delincuentes comunes?.

Están volviendo a Alemania, son los resabios de los antiguos militantes de la fracción del Ejército Rojo. Tienen apenas dinero para el combustible y comer algo durante el camino. Jeanne, es adolescente, nunca pudo vivir en un lugar fijo, nunca pudo conocer a nadie, no sabe lo que es tener una relación sexual, nada le es permitido, cualquier información que se deslice puede causar el arresto de sus padres. Seguridad

Interior, es el término que utilizó Alemania en su lucha antiterrorista, como también lo acuñaron los gobiernos militares de América del Sur y la Italia que enfrentó a las Brigadas Rojas.

Pero lo más interesante en el film, es que Petzold no entra en ningún momento en el discurso político, no se mencionan temas ideológicos, sin embargo subyace el miedo. La única escena evidente es un salvaje acto de represión policial sobre un grupo de mujeres inmigrantes, también clandestinas. Petzold, trata el temor evocando las repercusiones familiares, y el mundo anormal de Jeanne.

El automóvil aparece aquí como un elemento importante en la historia de estos nómades, en el vehículo huyen, comen, sufren. Los cambios en la sociedad alemana, se reflejan también cuando el padre desentierra una pequeña valija guardada hacía años, y allí se encuentra que los billetes ensobrados ya no sirven por el cambio de moneda.
Jeanne, que desea vestirse como una chica moderna, hurta ropa de las tiendas. Los padres la reprenden, tiene que vestir lo menos llamativa posible, no puede hacer una vida como todos. Aunque, si bien esto no tiene que ver con la historia, Jeanne suele usar una remera con la inscripción “Diego Maradonna”, así ,con una doble n.

El film de Petzold, tiene momentos de suspenso, aunque no intenta ser un thriller. Uno de esos momentos, se da en una formidable secuencia cuando el automóvil en el que están huyendo, queda prácticamente encerrado por otros autos en una intersección de calles, y el padre, por el temor de que acribillen a todos, se baja del auto con los brazos en alto, pero cuando se abre el semáforo todos los vehículos siguen su camino. La familia de Jeanne vive cada día metida en esa paranoia, esa infelicidad que da la clandestinidad, es el núcleo de este fascinante primer filme de Petzold.

WOLFSBURG

WOLFSBURG

LOS PRESAGIOS DEL CUERVO

Wolfsburg, la ciudad del norte de Alemania, en la baja Sajonia, fundada en 1938 por Adolfo Hitler y donde se encuentra la sede central de la empresa Volkwagen, le da título a la película. Mientras transcurren los créditos del comienzo del filme, el plano lejano toma un campo, chimeneas industriales al fondo, y entre el paisaje bucólico y el del modernismo, una ruta. El graznido de un cuervo acompaña a un auto rojo.

Philip (Benno Furmann) conduce el bólido mientras discute con su esposa a través del teléfono celular. El nerviosismo de Philip, hace que se le caiga al piso, pero en el momento de recogerlo siente que ha chocado con algo, se detiene, pero sin bajarse mira por el espejo retrovisor y observa una bicicleta tirada a la vera del camino. No lo piensa mucho y sigue su marcha. Un comienzo similar se da en la película española Muerte de un ciclista, que Juan Antonio Bardem dirigió en 1955, en plena época de censura franquista. En la de Bardem, los dos ocupantes, Juan (Alberto Closas) y María (Lucía Bosé), bajan del automóvil, él se acerca al cuerpo del ciclista y le dice a su amante : “Aún está vivo”. Ella desde lejos, responde con tono autoritario el nombre de Juan, intimándolo a regresar al auto. Ambos abandonan al herido.

WOLFSBURG (2003), tuvo la colaboración de Harun Farocki en el guión, y contó con dos interpretaciones magníficas: la de Nina Hoss, muy joven y con los cabellos oscuros, en el papel de Laura, la madre de la víctima, y el mencionado Furmann , que volvería a trabajar como protagonista con Nina Hoss en Triángulo (2008) , y en un papel menor en Fantasmas de 2005.
La víctima en la carretera de Wolfsburg, es un niño de apenas 12 años que muere en el hospital. Laura, su mamá, jura encontrar al culpable que huyó después de atropellarlo. Philip, tiene un pesar en su conciencia, sabe que procedió mal, pero igualmente esconde su auto cuando se entera que se busca un Ford rojo. La historia va cobrando mayor interés, cuando Philip se va acercando a Laura para ayudarla, sin confesar la verdad, y termina enamorado de esta mujer sufriente, cuyo mayor deseo es encontrar al asesino de su hijo.

Dos escenas del filme remiten o hacen recordar a películas de Hitchcock. Philip trabaja en una agencia de automóviles y escucha como una clienta repite la palabra rojo, rojo, rojo, varias veces, por el color que desea para el auto que va a comprar. Para Philip esa palabra suena como golpes en su cabeza. Hitchcock, en Chantaje, hace que un personaje diga : cuchillo, cuchillo, cuchillo, cuando una mujer homicida, que apuñaló a un artista acosador, está presente, la mujer se siente acorralada psicológicamente.

Otra de las escenas remite a Vértigo, cuando, bajo el imponente Golden Gate, James Stewart se arroja a las aguas para salvar a Kim Novak, luego la lleva en brazos hasta el auto y en su casa le saca las ropas mojadas y la acuesta. En Wolesburg, Philip, atento a los movimientos de Laura, la rescata, cuando en otro intento de suicidio se arroja al río. De la misma manera que Stewart, Philip la lleva en brazos a su auto y luego en el departamento le sacará la ropa mojada y la dejará durmiendo. La única diferencia es que Philip no la lleva a su propia casa – recordemos que era casado- sino a la de ella.
En tiempos de Shakespeare, los dramas de Petzold se llamarían tragedias. Wolfsburg, es uno de ellos.

YELLA

YELLA

En YELLA (2007) el cuervo vuelve con sus graznidos. Nina Hoss interpreta a Yella, una joven mujer separada de su esposo que viaja a Hannover en busca de trabajo. Excelente el trabajo del fotógrafo Hans Fromm, para una iluminación clara y fría de las zonas suburbanas y rurales. El ex marido que la acosa consigue hacerla subir a la camioneta que luego la arrojará al río desde un puente. En el relato cronológico del filme, ella y su ex se salvan, y Yella cree dejar definitivamente el pasado cuando se instala en Hannover. Allí comienza a trabajar para un joven que estafa a poderosos empresarios en bancarrota .Ambos se desean y se convierten en pareja. Petzold , vuelve entonces a utilizar los graznidos del cuervo, y sonidos de truenos, para un final inesperado.

TRIANGULO

TRIANGULO

LOS BOSQUES ESPESOS

Jerichow es un pueblo del noroeste de Alemania donde hay espesos bosques que terminan en profundos acantilados sobre el mar Báltico.
TRIANGULO (Jerichow) 2008 es el quinto largometraje de Petzold, y se introduce aquí en el cine negro, no por su estética, sino que toma varios elementos de la famosa novela del norteamericano James Caín, El cartero llama dos veces.

Tres son los personajes principales de esta historia. Laura (Nina Hoss), una bella mujer casada con un inmigrante turco bastante mayor que ella, llamado Ali Ozkan (Hilmi Sozer); y el que completa el triángulo es Thomas (Benno Furmann), un veterano de guerra de Afganistan que fue dado de baja. Ali, posee una cadena de cafeterías sobre las rutas de Jerichow, y contrata al desocupado Thomas para que le sirva de chofer, dado que él fue despojado de la licencia de conducir por alcohólico. En poco tiempo, Thomas se da cuenta que Alí es un hombre golpeador de su mujer y para nada querido por sus empleados. A pesar de ser muy celoso, Ali pone a prueba a su mujer en todo momento. La atracción de Thomas y Laura se hace irresistible. El marido simula hacer un viaje a Turquia, y entonces los amantes planean su muerte. El final, tiene algunas diferencias con la novela de Cain.Triángulo se exhibió por primera vez en la Argentina en marzo de 2009, cuando representó la película de clausura del BAFICI, y se estrenó oficialmente un año después.

ALGO MEJOR QUE LA MUERTE, es el trabajo que en 2011 Petzold hizo para la televisión de su país. Esta película de 88 minutos comprende a un tríptico titulado Dreileben, que tiene una línea argumental que sirve como pretexto para las creaciones de los tres directores que conformaron esta miniserie. Algo mejor que la muerte, la mejor de las tres realizaciones, tiene en los papeles protagónicos a la bella actriz nacida en Sarajevo, Luna Zimic Mijovic, quien tuvo un gran trabajo en Grbavica (2008), y al joven alemán Jacob Matschenz, conocido por su papel en La Ola, también en 2008. El veterano actor Rainer Bock, que en Bárbara lo veremos como el agente de la Stasi que persigue a la sospechosa doctora, interpreta aquí al jefe médico de un hospital ubicado en una zona boscosa, con lagos y caminos de ensueños. Sin embargo, en ese bosque se encuentra un loco asesino que se ha fugado del hospital. El pretexto argumental para el desarrollo creativo de los tres directores es simplemente ese.

En Algo mejor que la muerte, mientras la policía busca con sus perros ovejeros, al loco criminal , la historia central es el amor de estos dos jóvenes, Ana, la inmigrante de Bosnia, camarera en un hotel, y
Johannes un estudiante de medicina que trabaja como enfermero en el hospital. Sin embargo, esta no es una relación fácil, hay pasión, deseos, ternura, pero también celos, desesperación y mucha locura. Ana es extremadamente posesiva, es capaz de matar por lo que quiere.

El músico Stefan Will realiza en este film unas composiciones muy interesantes, donde el piano cumple la función más destacada. Muchas veces, de manera individual o en pareja los protagonistas cruzan el bosque por el camino, sin embargo Stefan Will no introduce una música incidental para generar temor o suspenso, sino que se inclina por una melodía suave. Y curiosamente, esto hace que sea más inquietante que la utilización de una banda propia de thriller.

Una de las escenas mejor logradas de este filme, sucede en el apartamento de Johannes, cuando la pareja a poco de conocerse, aún no se habían besado, ponen un tema musical al azar en la computadora. El tema que surge es “Cry me a river “, ese clásico de los 50, interpretado por Julie London (nadie lo cantó mejor que ella, disculpas a Billie Holiday, Doris Day, Elvis o Frank Sinatra). Ana y Johannes se abrazan y ella le pide que le vaya traduciendo al alemán la letra en inglés, mientras giran (otro recuerdo de Vértigo) se sella ese amor juvenil.
Petzold, no escatima hacer críticas al sistema capitalista, tomando como objeto del mismo una lujosa fiesta organizada por el jefe médico del hospital para el cumpleaños de su hija. Allí, un grupo de invitados se divierte haciendo golpes de golf, y donde las pelotitas se pierden en un lago. Ana , le pregunta a Johannes si son caras , el le responde que sí, y ella responde: “pero se hunden”.
El final de esta película es doloroso, como sucede en todas las películas de Petzold. La Sala Leopoldo Lugones del San Martín, la proyectó en 2012, gracias a la participación del Instituto Goethe.

LA FRAGILIDAD DE LO REAL

FANTASMAS (Gespenster) 2005. Es la única película de Petzold donde en algunas escenas se ve una ciudad en pleno movimiento. Pero son apenas instantes, porque la cámara vuelve a apoderarse de los espacios vacíos, como la vida de sus seres que son meros fantasmas en un mundo que no tiene piedad.

La protagonista es Nina, una jovencita sin pasado y despojada de futuro. Julia Hummer, interpreta a Nina, de una forma tan magistral como su trabajo en Seguridad Interior. En realidad no son personajes muy diferentes, aunque las historias sí lo sean. Nina, no conoce a sus padres y ha sido criada en institutos. Tiene necesidad de afectos, y se arrima generosamente cuando encuentra a alguien que la trata bien. Eso sucede cuando ayuda a una chica marginal llamada Toni. Ambas, parias del mundo, tratan de disfrutar de las pequeñas cosas que se les presentan, en una ciudad que no mira hacia atrás. Los sentimientos de estas muchachas son tan permeables, que besarse y tener sexo entre ellas es como una bendición en esa vida oscura.
Paralelamente, tenemos la historia de una mujer que sale de un instituto neuropsiquiátrico. Ella perdió la vida cuando en la puerta de un supermercado le robaron a su hija de apenas tres años. El esposo tuvo que internarla porque en cada chica que cruzaba en la calle reconocía a su hija.

El matrimonio ahora pasea en el auto, ella quiere sentir el viento en la cara. Hablan de música, el esposo nota que el tratamiento ha sido efectivo. Instalados en un hotel, la mujer mira a una joven cruzar la calle y tiene un presentimiento. La sigue, la adolescente es Nina que acaba de robar una blusa de la tienda. Cuando la alcanza, Nina suelta la blusa, pero a la mujer eso no le interesa, la llama Marie, y le dice que es su hija, que se fije sobre una cortadura en el tobillo izquierdo y una marca en el omóplato. La cicatriz en el tobillo está, Nina se sorprende, y en eso interviene Toni quien le roba la cartera a la mujer y ambas huyen. Luego Nina alcanza a distinguir la marca en su espalda y busca a la mujer. Se encuentran, desayunan juntas, pero el esposo aparece y convence a su mujer que esa chica es otro fantasma en su mente.

Nina la llama mamá, pero la mujer no da la vuelta, seguramente piensa que es una nueva aparición, un fantasma. Nina seguirá sin historia y sin destino.

BARBARA

BARBARA

EL DOLOROSO PASADO INMEDIATO

BÁRBARA (2012) y AVE FENIX (Phoenix) 2014, son obras cumbres en la filmografía de Petzold, y también lo son dentro del mejor cine alemán de posguerra. Comparables con los más destacables filmes de Wenders, Fassbinder, Herzog, y Schlondorff. En estas dos películas, Petzold , deja de lado el mundo actual y se mete con un pasado reciente: la Alemania destruída en 1945 en Ave Fénix y la Alemania dividida en 1980, antes de la caída del muro.

BARBARA.

Nina Hoss, interpreta a Bárbara, una médica que por sus ideales libertarios estuvo encarcelada y luego es transferida desde Berlín a un hospital remoto de la República Democrática Alemana, cercano al mar Báltico. La película comienza con la llegada a ese hospital. Será recibida por el jefe médico, André, un joven amable, que será complaciente con los desplantes de Bárbara, papel interpretado por Ronald Zehrfeld. Pese a los maltratos y persecuciones recibidos por las autoridades en el pasado, Bárbara, no ha sido doblegada por las injusticias del régimen, y no se resigna a perder la libertad, pero los ojos de la Stasi, policía secreta, están sobre ella, y las requisas a la casa otorgada por el estado en este nuevo destino se hacen frecuentes y humillantes, se le inspecciona desde los papeles más íntimos hasta la vagina.

Petzold, muestra en cada pedazo del pequeño poblado, y sus gentes, el poder del estado vigilador. No hay alambradas, no hay muros, el miedo es la barrera interior de cada uno. El trabajo sonoro en este filme es fundamental para transmitir los climas de una sociedad asfixiada. Todos parecen colaboracionistas, todos parecen sospechosos y delatores. Lo que Bárbara va sintiendo por André no lo puede expresar libremente, nada se puede expresar si no es en voz baja y con ojos en la nuca. Una paciente adolescente, que ingresa varias veces herida al hospital por su incesante búsqueda de libertad, se convierte no sólo en la protegida de Bárbara, sino también en el símbolo para un mundo mejor, ya que en su vientre lleva una criatura que, gracias a Bárbara, consigue el camino a la libertad.

Petzold, que ganó el Oso de Plata en el Festival de Berlín por Bárbara, ha comentado en entrevistas, que él tiene una relación personal con la ex República Democrática Alemana, dado que sus padres huyeron de allí cuando él se encontraba en el vientre de su madre. También señaló que filmó todas las escenas en forma cronológica, para facilitar la compenetración de los actores con el desarrollo de sus personajes.
La historia parte de un relato de Herman Broch, que se ambientó en la RDA, y se convirtió en Bárbara. La canción de Nile Rodgers “At last I am free”, eleva el gran final.

AVE FENIX

AVE FENIX

AVE FENIX (Phoenix) 2014

Se cuenta que fue su amigo Farocki quien le alcanzó a Petzold la novela del francés Hubert Monteilhet: Le retour des cendres (El retorno de las cenizas). El cineasta germano pensó que sería buena idea trasladar la historia a la Alemania de 1945, observando un Berlín sin el terror de las bombas cayendo, pero totalmente destruida, aún con las cenizas humeantes. En las calles, los escombros y las gentes se parecen, los corazones están endurecidos desde hace mucho tiempo, ya nadie lee los poemas de Heine. Johnny (Ronald Zehrfeld) el personaje más importante junto a Nelly (Nina Hoss) dice:“Cuando las personas vuelven de los campos de concentración, nadie los va a mirar a los ojos, nadie se va a fijar en ellos, nadie los va a reconocer”. Y Nelly es una de las pocas víctimas que regresa de un campo de exterminio. Su rostro ha sido destruído por el balazo de un criminal que buscó su muerte.

La primera secuencia de la película transcurre en un auto, de noche, con una iluminación típica del film noir. Una amiga de Nelly la está trasladando a la ciudad, para que recomience la vida, y una urgente operación estética es el primer paso. Nelly está vendada, un imbécil oficial norteamericano en un puesto de control quiere que le muestre la cara, ella lo hace y el soldado retrocede. El cirujano le da opciones de bellos rostros, ella quiere ser lo más parecida a lo que fue en otros tiempos, cuando se amaba con su esposo Johnny. La amiga, le advierte que pudo ser delatada por su propio marido, cuando exigían el traslado de todos los judíos. Ella no puede aceptar esa opinión sobre Johnny, después de todo, dice Nelly: “lo único que me mantuvo viva todos estos años fue la idea de volver a ver a Johnny”. Nelly fue cantante y Johnny músico, así se conocieron. Con el rostro nuevo sale en su búsqueda. Lo encuentra en un bar nocturno que en sus luces de neón se lee Phoenix.

Sin embargo, no hay duda que Petzold llegó al título pensando en aquella ave mitológica que se consumió en fuego y de las cenizas volvió a nacer. Porque eso sucederá con Nelly.
No es la idea contar toda la historia, pero se hace necesario volver a Hitchcock, y con él a Vértigo. Porque cuando Johnny descubre que esta mujer que se presentó en el bar tiene un gran parecido a Nelly- para él su esposa esta muerta- la entrena en sus formas, le tiñe el cabello, le hace probar los zapatos que le había comprado en París, todo, con el fin de cobrar la gran herencia de Nelly, quien había quedado como única heredera de la familia.

Imperdible: la escena final cuando Nelly, en la propia voz de Nina Hoss, canta Speak Low, el maravilloso tema de Kurt Weill, con letra de Ogden Nash, que en el comienzo dice: “Habla bajo, cuando hables de amor”.

EL GRITO NUNCA ACABA: En su primera película, Seguridad Interior, Christian Petzold muestra en una secuencia un microcine donde se está proyectando un documental sobre el holocausto y donde en el cierre se dice :”El grito nunca acaba”. A 70 años de finalizada la guerra, Petzold , abre un tema ausente en el cine alemán, el de los repatriados, los que volvieron del infierno. El cineasta, que tuvo un abuelo en la SS y fue ejecutado por soldados rusos, no cree en esa facilidad que tienen muchos en decir “empecemos de nuevo, hora cero”, algo así como borrón y cuenta nueva. Para Petzold, la memoria es justicia.

Artículo realizado por Jorge Luis Scherer para Ultracine.

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