La locura en el cine

Por Jorge Luis Scherer

El primer loco que me conmovió en una película, fue el que interpretó Richard Basehart en La Strada de Fellini. Lo vi tan humano, divertido, andaba libre por el mundo, haciendo equilibrio, sin redes, en trapecios de circos ambulantes, o entre edificios de poca monta, entre callejuelas bien angostas de esos pueblos del interior; y cuando descendía, sin sacarse el maquillaje de cómico, repleto de brillos, tocaba tristes melodías en su pequeño violín. Como buen “loco lindo” se enfrentaba, sin mirar consecuencias, con la bestial y despiadada realidad que representaba Zampanó (Anthony Quinn), mientras que la inocente y dulce Gelsomina, (Giulietta Masinna), veía en el “loco” algo desconocido para ella: la alegría. Por aquellos tiempos en que vi La Strada por primera vez, conocí en la ciudad de Paraná a un tipo que le decían el “loco Fangio”, andaba a pata por las calles simulando que manejaba un auto y cuando la gente lo saludaba hacía que bajaba la ventanilla y agitaba la mano izquierda, con la derecha siempre sujetaba el volante. La gente decía que recorría un centenar de kilómetros por día, como las largas caminatas que hacía el escritor Robert Walser disfrutando de su locura. Creo que fue en la tercera vez que lo vi pasar, cuando me animé y le grité: “Chau Fangio”, después se me hizo costumbre saludarlo, y hasta me imaginaba el automóvil que manejaba. En las revistas de cine se comentaba que para Federico Fellini no existía la realidad y que veía cosas que los demás no podían ver. ¿Qué, Fellini estaba loco?. O acaso era un gran mentiroso. Su esposa, Giulietta Masinna, decía que para su Federico la mentira no es mentira, es pura fantasía.

LA STRADA

LA STRADA

En la época que disfrutaba de las comedias italianas de Monicelli, vi una de locos realizada por el galo Philippe de Broca, que tenía sello francés, aunque Alan Bates, el actor principal era británico y Adolfo Celi, con una actuación brillante en el papel de un coronel escocés, era tano. Rey por inconveniencia (Le roi de coeur) 1966, es simplemente maravillosa. Cuando los alemanes, finalizando la Primera Gran Guerra, se van de un pueblo francés que tenían ocupado, los habitantes hacen lo mismo, porque saben que los germanos dejaron explosivos para volar todo por los aires. Pero los internos del asilo de enfermos mentales no saben ni de la existencia de la guerra, y con las puertas abiertas del loquero y de las casas, ocupan el pueblo. Y el que entra en la catedral se viste de obispo, otro de coronel, hay damas distinguidas y prostitutas, nobles, bomberos y profesores. Es una sociedad feliz, todos se ayudan, respetan, y se divierten a lo grande. Pero regresa el ejército alemán y también hace su entrada en el pueblo el ejército escocés. Y se encuentran los enemigos, frente a frente, y se matan delante de la mirada de los locos que no pueden entender lo que están viendo. Y antes de que lleguen más militares, los felices alienados tiran los vestuarios y vuelven al manicomio.

REY POR INCONVENIENCIA

REY POR INCONVENIENCIA

Cuando Isidoro Blaisten tuvo que cerrar su librería en San Juan y Boedo, puso un cartel que rezaba “Cerrado por Melancolía”. Uno de sus libros también se tituló así, y era infaltable en la historia un loco, un loco que le manda una carta a su psiquiatra, diciendo: “No me cure la locura doctor. Es lo único que tengo”. Otra película inolvidable es“Atrapado sin salida” (One flew over the cuekoos nest (1975) de Milos Forman. Este filme hizo más por un sano sentimiento de la gente hacia los locos, que un centenar de tratados escritos por eminentes profesionales de las enfermedades mentales. Si bien sabemos de entrada que Randle McMurphy (el personaje interpretado por Jack Nicholson), es un delincuente que simula estar loco para no ir a la cárcel, a poco tiempo de estar en el manicomio nos damos cuenta que está tan piantado como todos los demás. Pero, sus ansias de libertad, y de luchar por los derechos de los internos, lo enfrentan con Ratched, (una estupenda Louise Fletcher) la sádica y temible jefa de enfermeras. Claro que al líder Randle, le reducen su condición de loco y por medio de una lobotomía lo convierten en un estúpido. Lobotomía, una práctica médica de terror, propia de un cuento de Poe, que impulsó a su inventor, el portugués Egas Moniz para que ganara el premio Nobel de Medicina en 1949.

ATRAPADO SIN SALIDA

ATRAPADO SIN SALIDA

Por lo visto, en este mundo de “cuerdos” los locos la han pasado bastante mal. Desde que aparecieron los primeros organizadores de la cristiandad como religión, esa necesidad que tenían algunos de escapar de la melancolía o el pánico que da la existencia (parece que sucedió en todos los tiempos), se encontraron con la terrible certeza de los teólogos que para domesticar a brujas y brujos, no encontraron mejores métodos que el exorcismo, la tortura y el confinamiento en celdas, y para los epilépticos frecuentes podía darse hasta la hoguera, si alguien se retorcía de esa manera es porque tenía el diablo en el cuerpo. Pero con el tiempo se fueron imponiendo los hombres que practicaban la duda, como los filósofos y los científicos, y se empezaron a encontrar razones genuinas al emerger de las pasiones, hasta las más oscuras. De la pintura :“La Piedra de la locura “ (1475) de Hieronymus Bosch (El Bosco), donde vemos como se le extrae -en pleno medioevo- a un loco , mediante una operación quirúrgica, una piedra de la cabeza, causa de su mal mental , pasamos , 400 años después, a el cuadro “Una lección sobre histeria por Jean Martín Charcot” (1887), de André Brouillet , donde tenemos al famoso doctor Charcot dando una clase en un salón del hospital de la Salpetriere. En la pintura, una joven histérica se encuentra en trance durante una práctica de hipnosis. El salón se encuentra colmado de discípulos y colegas. Como la obra es totalmente realista y testimonial , están identificados casi todos los presentes, incluso el famoso neurólogo George Gilles de la Tourette, pero curiosamente no se encuentra el joven doctor Sigmund Freud, que ha viajado desde Viena a París, interesadísimo por las concepciones sobre la histeria y el método hipnótico de Charcot.

AFICHE "SECRETO DE UN ALMA"

AFICHE «SECRETO DE UN ALMA»

DR. SIGMUND I

“La interpretación de los sueños”, publicada en Alemania en 1899, causó una verdadera conmoción. Desde que Copérnico dijo que no somos el centro del universo, sino un planeta entre tantos en el sistema solar, y que Charles Darwin comprobó que venimos de una evolución de otros seres, que no somos una evolución en si mismo, desde entonces, el mundo no había sufrido un golpe tan extraordinario como el que dio Freud con su teoría sobre el inconsciente.
Finalizando 1924, el famoso productor hollywoodense Samuel Goldwyn se embarca en Nueva York con destino a Viena, su cometido: contratar al Dr. Freud como asesor de su monumental Studio para una serie de proyectos cinematográficos, sobre las grandes pasiones amorosas de todos los tiempos. Ya tenía en mente que su primer trabajo tendría que ser sobre la producción de Antonio y Cleopatra. Goldwyn estaba más que seguro que este nuevo famoso Dr. Freud iba a aceptar. Por que más allá de la popularidad que ofrecía el cine, la oferta era de unos rutilantes 100 mil dólares americanos. Y con eso todo se podía comprar. Pero Sigmund Freud dijo no. The New York Times , tituló: “Freud ignoró la oferta de Goldwyn . El psicoanalista vienés no se interesó en la oferta”.

En esa década del 20, la Universal Film AG (UFA Studios), fue el centro de la producción cinematográfica europea y contaban con una división especial para fines culturales, de alta calidad artística. Hans Neumann, que era la cabeza de esta división, pensó que producir una película sobre esta nueva forma de la psicología: el psicoanálisis, método del que hablaba todo el mundo, ayudaría a la difusión científica. Claro, la figura del psicoanálisis era Sigmund Freud, pero el tema era:cómo convencerlo.
Freud, deja a un miembro de su círculo más íntimo de discípulos, Karl Abraham, para que vaya estudiando las propuestas. Aunque ya lo tenía bien decidido, en una carta que le dirige a su colega y amigo Sándor Ferenczi, en agosto de 1925, le dice que él no participó ni participará en ningún filme. Convengamos que Freud nunca se sintió atraído por el cine ni como espectador. Los testimonios dicen que recién lo conoció a los 53 años, cuando fue a dar unas conferencias en Nueva York en 1909, pero no ha dejado comentarios de películas que haya visto en su vida. Uno de sus discípulos señaló una vez que le gustaban las películas de Chaplin, pero ahí termina todo.

Sin embargo, la insistencia de la UFA, dándole al psicoanálisis un enfoque de divulgación científica, fue aceptado por el círculo de Freud, pero él aclaró que su nombre no debería aparecer. El famoso realizador Georg Wilhelm Pabst, fue convocado para la dirección de la película, que iba a tener el título “Misterios de un alma”, y que iba a estar basada en un estudio de Freud. Mientras sucedía el rodaje, la revista norteamericana Time publicaba que Freud supervisaba cada metro de película, cosa que irritó a todo el círculo del prestigioso psicoanalista. “Secretos de un alma”, se estrenó en 1926 y en el guión había trabajado Hans Neumann y Colin Ross, y el asesor principal era el psicoanalista Karl Abraham, quien murió pocos días antes del estreno, a los 48 años.
Si bien Freud se resistió a que fuera mencionado en los créditos de la película, fue parte ineludible en el rodante del comienzo, que en forma simple y concisa traza los conceptos principales del descubrimiento del mundo del inconsciente. Texto del rodante: “En la vida de cada hombre hay deseos inconscientes que permanecen desconocidos para la mente consciente. En las horas oscuras del conflicto mental estas fuerzas desconocidas luchan por imponerse y de estas luchas resultan misteriosos desórdenes. Su explicación y cura es la actual meta del psicoanálisis. Las curas del doctor Sigmund Freud son consideradas de las más importantes. El ejemplo tomado para esta película es sacado de la vida misma”.

Terminado el rodante, hay un primerísimo primer plano de una mano que está templando una navaja en una correa de cuero (Luis Buñuel en Un perro andaluz, hará prácticamente el mismo plano dos años después). El hombre (interpretado por el famoso actor Werner Krauss), observa su cara en el espejo y se dirige, navaja en mano, a la habitación contigua donde está su esposa, quien le pide que le corte la pelusa en el cuello. Cuando la navaja se posa en el cuello, el hombre siente un impulso asesino que no puede resistir. Pero llega un grito aterrador desde la ventana de una casa vecina (escena muy bien resuelta, pensemos que la película es muda). Allí se ha cometido un crimen. Durante una conversación, la esposa le dice, muy entusiasmada, que está por llegar de su largo viaje el primo, y amigo de ambos cuando eran chicos. El hombre sueña que su mujer le es infiel. La alegría y el cariño de su mujer por el recién llegado lo va desequilibrando emocionalmente, aunque se esfuerce por no demostrarlo, pero ya no puede tener un cuchillo o una navaja cerca, se siente tentado a cometer una locura. En Chantaje (Blackmail) 1929, de Alfred Hitchcock, la protagonista, que ha matado a un hombre clavándole un cuchillo, sufre trastornos cada vez que ve un cuchillo en alguna parte. El tema es que este hombre sufriente, escapa de su casa y va a vivir con su madre y busca alguna terapia para su mal que no puede dominar. La visita a un psicoanalista es el gran paso, el profesional lo hace recostar en un diván y le dice que cuente todo, aunque sean cosas insignificantes. Por supuesto que el origen de esos celos saldrá a la luz y “Secretos de un alma”, se convertía en la primera película que trataba el tema del psicoanálisis para un público masivo, pero sin eludir el rigor científico.

AFICHE "FREUD" UN FILM DE JOHN HUSTON

AFICHE «FREUD» UN FILM DE JOHN HUSTON

DR.SIGMUND II

John Huston, estaba convencido que tenía que hacer una película sobre Freud, pero no quería filmar un biopic, sino que fuera una crónica mientras va descubriendo sus teorías más controversiales. Decía que el descenso de Freud al inconsciente debía ser tan terrorífico como el descenso de Dante al infierno. Quien lo acompañaba en el proyecto era Wolfgang Reinhardt, hijo de Max, ese genio de la escena teatral. Parecía increíble, pero el primer nombre que pensaron para el guión fue Jean Paul Sartre, curioso, porque no sólo era comunista sino que también se calificaba como anti-freudiano. Pero Huston estaba convencido que era el hombre ideal, porque había estudiado psicología y además conocía profundamente la obra de Freud, y si estaba en desacuerdo en algo, era en un sentido social, más que científico. Según cuenta Huston en sus memorias, Sartre consideraba de gran valor los estudios de Freud, pero le parecían de escasa importancia social, porque quienes más necesitan de un psicoanalista no tienen el dinero o el tiempo que se requiere para el análisis, como sí lo tienen las esposas y los niños burgueses.

Corría 1958, cuando Sartre aceptó escribir el guión por 25 mil dólares. Cuando a Huston le llegó el primer borrador tenía más de 300 páginas y de ahí saldría una película de cinco horas de duración. Evidentemente no era lo que el director estaba buscando. La correspondencia fue nutrida, pero no suficiente para trabajar las escenas como quería Huston. Entonces acordaron reunirse durante dos semanas. Lo hicieron en el castillo de St. Clerans, Galway, Irlanda. “Sartre, era obsesivo en el trabajo. Hablaba incesantemente, y no había manera de interrumpirlo, además no hablaba inglés”, contaba Huston. Se armaron los cortes en el guión, el filósofo francés volvió a París, y no pasó mucho hasta que mandó la versión revisada, que resultaba más larga que el primer borrador. No hay que olvidar, que Sartre escribió una vez un prólogo a un libro de Jean Genet que resultaba más largo que el libro.

Huston estaba necesitando que un estudio importante lo financiara. Los directivos de la Universal estaban bien predispuestos, pero les preocupaba la censura que podría tener el filme ya que Freud no admitía la existencia del bien y del mal. Cuando Huston se reunió con la jerarquía católica de Nueva York, salió aliviado de que no le prohibirían a sus fieles ver la película, aunque se manifestaron que les repugnaba que se tratara el tema de la existencia de una sexualidad infantil.
Con la luz verde de la Universal, Huston prescindió de Sartre para el siguiente tratamiento del guión. Contrató al guionista Charles Kaufman, quien, según Huston, hizo una biografía que no le gustó. Entonces el mejor camino era trabajar solo con Reinhardt, teniendo como base el guión de Sartre. Tardaron seis meses, quedó en 190 páginas para tres horas de duración. Cuando le mandaron el guión final a Sartre, el filósofo dijo que no quería saber más nada del asunto y no quería que su nombre apareciese en los créditos. Tiempo después, el filósofo se despachó diciendo que Huston era elemental como Hollywood y que no sabía nada de Freud.
En sus memorias “A Libro Abierto”, Huston cuenta que en 1961 llegó Montgomery Clift para las pruebas de rodaje, interpretaría a Freud. El deterioro del actor por el alcohol y las drogas era notorio, y no paraba de beber. Luego se arrepentiría de no haber abandonado a este actor desde un primer momento.
“Tenía dificultades para memorizar su papel, tuvimos que escribir escenas del guión por todas partes”, declaraba Huston. El otro papel importante era el de Cecily, un personaje compuesto por Sartre, basándose en tres pacientes que había tenido Freud al principio de su carrera . Cecily, padecía de parálisis en sus piernas y ceguera, por sus problemas emocionales. Sartre había propuesto a Marilyn Monroe para ese rol, pero Anna Freud, la hija de Sigmund, quien trataba los desequilibrios de la diva norteamericana, se opuso a la contratación.
La británica Susannah York, terminó siendo la elegida, pero Huston también se arrepentiría de esta elección. El clima durante la filmación fue de los peores que se hayan visto. Huston, era visto como un déspota y las discusiones eran constantes.

Freud, se estrenó en 1962, y los malestares en el rodaje no se notaron. Los ojos de Clift eran bien expresivos, Susannah York no desentonó y Larry Parks, en el papel del doctor Joseph Breuer, fue muy convincente.

La película comienza en Viena en 1885, cuando el joven Freud se desempeña en un hospital y ve como los médicos prestigiosos, catalogan a la histeria como una trampa para evitar responsabilidades. Según estos profesores de la medicina la histeria era algo fingido Las discusiones que tiene Freud sobre el tema hacen que renuncie al hospital, y vaya a Francia a escuchar a Charcot, quien dice que estos males no son orgánicos, sino mentales.

La película termina en el año 1990, hasta ese momento, el espectador ve en el filme los descubrimientos de Freud en el tema sexual, como origen de neurosis, la represión, el complejo de Edipo. Descubre que la ciega y paralítica Cecily, se había enamorado del padre y soñaba con la desaparición de la madre. Pero el conflicto , que paraliza su cuerpo y le quita la visión, se da cuando el padre deja de jugar con ella y sale de la casa, ella lo persigue y ve que entra a un prostíbulo.

Freud, se autoanaliza y descubre un sentimiento contra el padre que no lo podía sacar a flote. Y se ve niño, cuando su madre iba a acostarse con él en la cama y el padre se la lleva a la habitación contigua. Por entonces, Freud empieza a investigar sobre los sueños, dice que tienen significados, que hablan en clave. Son ideas que se escapan de la represión. La escena final del filme, muestra la dureza e injusticia con que Freud fue tratado por sus colegas durante su exposición en un congreso. Claro, habló de la sexualidad en la infancia, de las zonas erógenas en los bebes, de los niños que se enamoran de sus madres y las niñas de sus padres, de lo importante que es sacar todo a la luz.

“Conócete a ti mismo”, dicen las palabras grabadas hace más de 2000 años en el Templo de Delfos. Es el comienzo de la sabiduría, y el mejor ejemplo contra la vanidad.

UN METODO PELIGROSO

UN METODO PELIGROSO

DR. SIGMUND III

Actores de distintas nacionalidad e incluso sin parecidos físicos han interpretado al Dr. Freud. Alan Arkin tuvo ese papel en la película de Hebert Ross, titulada Elemental Dr. Freud (1976), donde el famoso psicoanalista compartía con el detective Sherlock Holmes(Nicol Williamson) su compañero el Dr. Watson (Robert Duvall) y el archi enemigo de Holmes , el profesor Moriarty, interpretado nada menos que por sir. Laurence Olivier.

El alemán Curd Jurgens, hombre de mirada penetrantes si los hubo, hizo de Freud en dos oportunidades en películas para televisión: Le Fil Rouge (1968) y Bergasse 19 (1979).

La más reciente fue la de Viggo Mortensen en Un Método Peligroso (A Dangerous Method) 2011, dirigida por David Cronemberg , con guión de Christopher Hampton, quien hizo una adaptación de su propia obra teatral. Sin embargo, Freud no es aquí el principal de la historia, sino otro psiquiatra bastante más joven: Carl Jung (Michael Fassbender). Este seguidor de las teorías del psicoanálisis, ensaya con una paciente de apenas 18 años, rusa de origen judío, que habla perfecto alemán, pero que padece terribles ataques de histeria. Su nombre es Sabina Spieiren (Keira Knightley). La curación por la palabra va dando sus resultados, Jung consulta cada paso con Freud (lástima que Viggo –Freud fuma habanos con postura de banquero ) Se ven algunas veces, pero el intercambio epistolar es intensivo. Freud, está viendo en Jung a su heredero intelectual. Y Jung descubre en Sabina a una mujer brillante y hermosa, y rompe los principios de la relación médico-paciente. Otto Gross (Vincent Cassel), antiguo paciente de Jung habla de los males de la monogamia. La relación entre Freud y Jung se deteriora, al igual que la historia amorosa de Sabina con su psiquiatra. Con el tiempo y el apoyo de Freud, ella se convierte en psicoanalista.

Una historia con muchos elementos reales, y otros tan improbables como ficcionales.

LECCIÓN CLÍNICA EN LA SALPETRIERE (1887)

LECCIÓN CLÍNICA EN LA SALPETRIERE (1887)

DR. CHARCOT

Augustine (2012), dirigida por Alice Winocour, con las actuaciones deVincent Lindon ( Charcot) , la famosa cantante Soko (Augustine) y Chiara Mastroianni (esposa de Charcot), es la primera película donde el eminente médico neurólogo ocupa el papel principal. Jean-Martin Charcot (1825-1893), debía mucho de su fama en la época, a las prácticas de hipnosis para encontrar los motivos originarios de las histerias. Sus famosos experimentos los realiza en el hospital parisino La Salpetriere, institución que había alcanzado un gran prestigio gracias al neurólogo Philippe Pinel, el primero en liberar a los pacientes psiquiátricos de las cadenas, y cualquier trato inhumano. Allí llega un día Augustine, una chica de 19 años, doméstica en una casa burguesa, bonita pero carente de instrucción, no sabe leer ni escribir. Charcot, la descubre entre todas las internas por un ataque de histeria que le da prácticamente en su presencia y comienza a estudiarla. A pesar de su edad, Augustine no conoce qué es la menstruación, nunca la había tenido. Charcot la hipnotiza ante la presencia de grandes profesionales que ven como la joven se retuerce en el piso por las convulsiones y se manosea los pechos y la vagina. La audiencia estupefacta escucha al eminente neurólogo decir que se trata de una típica histeria ovárica. Algo que en el siglo XVI se catalogaba como posesiones diabólicas, y a las enfermas brujas. Con el tiempo, Augustina , va teniendo importantes mejoras: tiene períodos menstruales, las ocasionales parálisis van desapareciendo y Charcot va acrecentando su fama, aunque no siempre hablen bien. El escritor Maupassant, por ejemplo, escribe en el periódico que para Charcot todas las mujeres son histéricas. En la película, Charcot le dice a su mujer que Maupassant es un imbécil.

En la parte final de la película, la directora convierte a Augustine en una histérica profesional, donde hace una dramatización de ese estado mediante convulsiones exageradas, para que Charcot en las presentaciones a los grupos de profesionales sea aplaudido a rabiar. Según los historiadores, en la pintura de André Brouillet “Una lección sobre histeria por Jean Martin Charcot”, la mujer retratada que se encuentra hipnotizada era Blanche Wittman, la paciente preferida de Charcot, y de la que según se dice hacía soberbias actuaciones de ataques de histeria.

Después de Charcot, la hipnosis dejó de tener importancia en los círculos médicos, especialmente porque era imposible curar a través de ella, solo daba indicios para conocer la raíz del problema.

LOS HERMANOS KARAMAZOV

LOS HERMANOS KARAMAZOV

LOS ARTISTAS Y LA LOCURA

Erasmo de Rotterdam, en Elogio de la Locura, nos dice que la única diferencia entre el cuerdo y el loco es que uno se rige por la razón y el otro por la pasión. Y afirma, que lo que mantiene al mundo en movimiento, la fuente de la vida, es la locura. Claro que no siempre la locura es saludable, tal vez por eso nos habla de que la locura y el poder van de la mano, desde los tiempos más antiguos. Sin irnos a las remotas épocas de Nerón, Calígula o Ivan el terrible, tenemos entre los más cercanos en el tiempo a Hitler y Stalin como grandes paranoicos, aunque hay muchos bien actuales, y en buena cantidad.

Las vanguardias artísticas casi siempre elogiaron la locura, incluso hubo verdaderos movimientos, como el dadaísmo, el surrealismo o el expresionismo, opositores al orden establecido, a la lógica, a la racionalidad, al lenguaje como sustentador de un sistema social. Por supuesto que hubo, hay y habrá grandes simuladores de la locura artística. En su libro “Genio y Locura”, el filósofo y psiquiatra Karl Jaspers, cuenta que en 1912 fue a Colonia a ver una exposición de pinturas y dice: “El único loco excelso, el único de verdad, y a pesar suyo, era Van Gogh. Los demás se querían hacer pasar por locos”.

Freud, que pensó a la obra de arte como un síntoma, un sueño, una elaboración del inconsciente, recibió la adhesión plena de los surrealistas. Un Perro Andaluz (1928), y La Edad de Oro (1930), ambas de Luis Buñuel, en la primera de ellas Salvador Dalí participó en el guión, son muestra de esta afiliación del movimiento surrealista a las decisiones del inconsciente.

Cuando Thomas Mann señaló que “Los grandes artistas son grandes inválidos”, seguramente se refirió a los hombres de arte como víctimas de esquizofrenia, melancolía, depresión, manías, etc. La escultora Camille Claudel, estuvo 30 años internada por esquizofrenia paranoide, el estupendo escritor suizo Robert Walser, pasó casi tres décadas en una manicomio, como Jacobo Fijman, 28 años en el Hospicio de Mercedes, Robert Schumann, víctima de grandes depresiones, también terminó sus días en un hospicio para enfermos mentales. La lista es muy extensa, los hay depresivos como Goya, Miró, Pessoa, Walser, Munch, genios esquizofrénicos como Van Gogh, Artaud, Meyron, Camille Claudel, el bailarín Nijinsky, o psicópatas : Caravaggio y Benvenutto Cellini (pero que artistas inmensos). Fedor Dostoiewski, padecía de epilepsia y su hijo Aliosha la recibió como herencia, y en un ataque severo perdió la vida, tenía apenas tres años. Fedor nunca se perdonó el haber transmitido la enfermedad, y escribió la última novela “Los Hermanos Karamazov”, poniéndole el nombre de Aliosha al personaje más noble y Fedor al maligno padre de los Karamazov. La novela fue llevada al cine en 1958, con el mismo título de la obra literaria, y fue dirigida por Richard Brooks. El papel del maldito padre estuvo a cargo de Lee J. Cobb y el de Aliosha por William Shatner. El papel principal fue interpretado por Yul Brynner, como el mayor de los hermanos Karamazov. En su trabajo “Dostoiewski y el parricidio”, Freud, que consideraba a Los Hermanos Karamazov , como la novela más acabada que jamás se escribiera, parte de la concepción de que la estructura fundamental de las relaciones humanas se basa en el asesinato del padre y dice que el parricidio es el crimen capital, siendo además la causa principal del sentimiento de culpa. El psiquiatra Arnaldo Racovsky, autor del libro El Filicidio, critica a Freud por no haber profundizado en este trabajo, dado que los padres cometen felicidio antes que los hijos piensen en el parricidio. Y coloca como primer ejemplo el caso de Edipo, que antes de matar a su padre había sido llevado a la muerte por orden de su progenitor.. El terrible maltrato de Fedor Karamazov sobre sus hijos es otro ejemplo que desarrolla en el libro.

Cómo maté a mi padre(2002), filme interesantísimo de Anne Fontaine, sobre filicidio y parricidio, con una extraordinaria actuación de Michel Bouquet, como el padre ausente que regresa después de muchos años a visitar a sus hijos. Los había abandonado cuando eran muy chicos, para ir a trabajar como médico al África. Jean-Luc, el hijo mayor que también es médico, tiene dinero, una buena posición social. El menor quiere ser actor, pero trabaja como chofer de su hermano. La llegada del padre perturba la vida de los hijos. Este hombre que fue deseado, necesitado por los hijos, siente que es rechazado aunque nada se diga. Y vuelve al Africa. Al poco tiempo llegan noticias de su muerte. La vida de los hijos parece entonces volver a la normalidad.

Tenemos que hablar de Kevin (2011) dirigida por la escocesa Lynne Ramsay, adaptación de la novela homónima de Lionel Shriver. Desde el comienzo sabemos que Kevin es un asesino, este adolescente ha matado a su padre, y cometió una masacre en la escuela donde estudiaba. La película tiene permanentes flashbacks donde el pasado y el presente van intercalándose. ¿Pero quien es este despiadado Kevin que su madre visita en la cárcel?. Kevin no pidió nacer, Eva su madre(Tilda Swinton en la mejor actuación de su carrera) queda embarazada ya grande, el esposo está muy entusiasmado, pero ella odia la situación y no hace absolutamente nada para que el niño en el vientre esté en las mejores condiciones. En el momento del nacimiento, Eva grita enfurecida como si le arrancaran la vida. Después no soportará el llanto, hasta llega a poner el cochecito con el bebe en medio de una perforación de pavimento para no escuchar el llanto. Así crecerá Kevin, con ese permanente filicidio cometido por la madre. Pero en el momento de matar elige al padre como víctima.

REPULSION

REPULSION

REPULSION (1965) Roman Polanski.

Dejé para el final esta obra maestra, el segundo largometraje de Polanski. La opera prima fue otra maravilla: El cuchillo bajo el agua, realizada en Polonia en 1962. Polanski, supo como pocos, instalar en los personajes el miedo interior, el de la mente. El Bebe de Rosemarie y El Inquilino, son junto a Repulsión la mejor muestra de ello.

El personaje principal de esta historia es Carol (Catherine Deneuve), quien vive con su hermana en un departamento alquilado en Londres. Ambas son belgas, y Carol trabaja de manicurista.

Colin es un muchacho que la corteja, pero Carol no quiere avanzar demasiado porque siente repulsión al sexo. Este síntoma se acentúa las veces que su hermana lleva a su novio al departamento, y por las noches tienen relaciones apasionadas con fuertes quejidos por la excitación que alcanzan.

Cuando su hermana viaja con su novio de vacaciones y ella queda sola en el departamento, empieza a padecer de pesadillas y convulsiones. No va a trabajar y vive en un estado paranoico. El asesinato de su pretendiente que intenta sacarla de ese estado, y luego el del dueño del departamento, que pasa a buscar el pago del alquiler, -ella lo ve como un violador- y lo acuchilla, cierra uno de los casos más extremos de desequilibrios mentales.

El psicoanalista Arnaldo Rascovsky, quien analiza esta película en su libro La Cara Oculta del Cine, dice que “Repulsión nos conduce a comprender la trascendencia que tiene en el desequilibrio esquizofrénico, la carencia de un ambiente de arraigo que brinde seguridad, de un medio familiar infantil sólidamente constituido, y que aparece sintéticamente representado en la película por una fotografía. Esta fotografía se muestra reiteradamente como una constante genética adonde la protagonista aparece en el marco familiar infantil, relativamente aislada, detrás, mientras su hermana la que llegará a una mejor evolución social y sexual, descansa su cabeza en el regazo de su padre”. Cabe señalar, que Rascovsky, un defensor a ultranza del amamantamiento prolongado de la madre al bebe para una buena salud física y mental, ha dicho que esencialmente las enfermedades mentales residen en los malos tratos que recibe el niño durante la infancia, y el déficit de la función maternal y paternal en los años formativos.

LA EXTRACCIÓN DE LA PIEDRA DE LA LOCURA, H. Bosch - (1475-1480)

LA EXTRACCIÓN DE LA PIEDRA DE LA LOCURA, H. Bosch – (1475-1480)

Artículo realizado por Jorge Luis Scherer para Ultracine.

0 Comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Contáctenos

Enviando

© 2020 Ultracine S.A.  ® Todos los derechos reservados

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?

Bitnami